Se paga por aeronave completa, no por asiento. De ahí sale todo lo demás, y también la respuesta a por qué a veces compensa y a veces no.
El mecanismo
Dos personas y cuatro en un Cessna 206 pagan lo mismo. Añadir pasajeros no sube el precio mientras quepan.
Y funciona igual en el otro sentido: viajar solo no abarata nada.
Eso significa que el coste por persona baja en escalones, no de forma continua. Cada categoría tiene su capacidad:
| Aeronave | PAX |
|---|---|
| Cessna 206 | 1–4 |
| Piper Seneca | 1–5 |
| Piper Navajo | 1–6 |
| King Air | 1–7 |
| Cessna Caravan | 1–12 |
El asiento más barato es siempre el último que cabe. Cuatro personas en un 206 pagan la mitad por cabeza que dos.
Lo que hay que sumar del otro lado
Aquí es donde la comparación suele hacerse mal. Frente al charter no está solo el billete del vuelo regular:
Los billetes, uno por persona.
El exceso de equipaje, si lleva tablas, equipo de buceo o material de pesca. Con seis personas esto deja de ser marginal.
Los traslados en tierra si el regular no llega a su campo.
Y la noche extra, si el horario no encaja con su llegada internacional. Es el coste que más se olvida y el más caro: una noche de hotel más un día de vacaciones perdido.
Dónde cambia de signo, aproximadamente
Con una o dos personas, el regular gana casi siempre. No hay discusión y no la vamos a fingir.
Con cuatro, se acerca. Aquí ya depende de si hay exceso de equipaje o traslados de por medio.
Con seis o más, suele ganar el charter — y no solo por dinero: el grupo llega junto, en vez de repartido en dos salidas con horas de diferencia. Mostramos un precio «desde» por ruta; la tarifa final depende de la fecha, el grupo y el equipaje, y se confirma por escrito antes de reservar.
Los dos casos donde la aritmética no manda
Cuando el regular no llega. Si su destino no tiene servicio —Nicoya, Upala, Barra del Colorado, Palmar Sur— no hay cuenta que hacer.
Y cuando la pista limita. Este es el que sorprende: en campos como Punta Islita, con ocho metros de ancho, un grupo de seis puede no caber en ningún aparato apto. Entonces no es que el charter salga caro: es que hay que replantear la entrada. La aeronave concreta se asigna al confirmar, según el número de pasajeros, el equipaje y el campo de destino.
En ese caso concreto, entrar por un campo grande cercano y seguir por tierra suele costar menos que dos vuelos pequeños. La contrapartida es tiempo en tierra en vez de dinero de vuelo, y el tiempo en tierra es más previsible que una segunda rotación.
Cómo pedir la comparación
Dénos el número exacto de pasajeros y qué equipaje llevan, no un rango. La diferencia entre seis y siete cambia la categoría, y la categoría cambia el precio más que las millas náuticas.
Y díganos la hora de su llegada internacional. Si el regular le sirve, se lo diremos — es información menos rentable y más útil.
Preguntas frecuentes
¿El precio es por persona?
No. Es por aeronave completa. Dos o cuatro pasajeros en un Cessna 206 pagan lo mismo. Mostramos un precio «desde» por ruta; la tarifa final depende de la fecha, el grupo y el equipaje, y se confirma por escrito antes de reservar.
¿Desde cuántas personas compensa?
Con cuatro se acerca. Con seis o más suele ganar el charter, y además el grupo llega junto.
¿Qué hay que sumar del otro lado?
Billetes, exceso de equipaje, traslados en tierra y la noche extra si el horario no encaja.
¿Viajar solo abarata algo?
No. Se paga la aeronave completa igualmente.
¿Siempre gana el grupo grande?
No. En campos como Punta Islita, ocho metros de ancho pueden dejar sin aparato apto a un grupo de seis. La aeronave concreta se asigna al confirmar, según el número de pasajeros, el equipaje y el campo de destino.
¿Qué datos necesitan para comparar?
Número exacto de pasajeros, qué equipaje llevan y la hora de su llegada internacional.
Consultar
La aeronave concreta se asigna al confirmar, según el número de pasajeros, el equipaje y el campo de destino.