Un propietario tiene un avión que vuela cuarenta horas al año y cuesta lo mismo que uno que vuela cuatrocientas. Un operador tiene demanda y no tiene capital. El acuerdo es tan evidente que los operadores lo abordan antes de entender lo que asumen.
Qué asume el operador de verdad
El avión en su certificado. Sus aprobaciones, sus procedimientos, su responsabilidad sobre cómo se opera y se mantiene. Operamos vuelo privado programado en Centroamérica; cualquier otro destino del mundo lo coordinamos contra cotización.
Programar alrededor del uso de otro. El propietario vuela cuando quiere, y su preaviso es el que sea.
Y una relación con una persona que posee un avión. Eso no es una relación de proveedor ni de cliente. Está más cerca de una sociedad donde una parte tiene apego emocional al activo.
Las cuatro cosas que el acuerdo tiene que cerrar
Prioridad y preaviso del propietario. Cuánto avisa antes de llevarse el avión, y qué pasa con una reserva ya confirmada. Si esto no está escrito, lo decide el primer conflicto y lo decide mal.
Quién paga qué. Mantenimiento, seguro, hangar, y en concreto las reservas por hora. Una reserva en manos del propietario protege al propietario; en las suyas protege la continuidad. Cualquiera de las dos puede ser correcta; ninguna debería ser lo que salga por defecto.
Cómo se reparte el ingreso de chárter, y si sus costes salen antes o después. AeroRide factura y cobra directamente desde la web; recibe su comprobante a nombre de la persona o empresa que nos indique al confirmar.
Y qué pasa a la salida. Los propietarios venden aviones, a menudo con menos preaviso del que un negocio necesita. Un acuerdo sin cláusula de salida le deja habiendo construido demanda alrededor de una capacidad que puede desaparecer en un mes.
Por qué la capacidad barata no es barata
La utilización es peor que la de una compra. Un avión usado por su dueño no está disponible los días que el dueño quiere, y esos días correlacionan con la demanda: festivos, fines de semana, temporada alta.
El coste de programación es real. Cada solicitud exige un cotejo contra planes del propietario que pueden no ser firmes.
Y el avión puede no ser el que necesitaba. Los propietarios compran por sus propios motivos. Un Bahía Drake de 83,5 millas náuticas necesita un avión que entre en el campo, y la preferencia de un propietario no es una decisión de flota que usted tomó. La aeronave concreta se asigna al confirmar, según el número de pasajeros, el equipaje y el campo de destino.
Cuándo funciona bien
Cuando el propietario vuela de forma previsible y poco. Cuatro fines de semana conocidos al año es otra cosa que un preaviso corto ocasional.
Cuando el avión cubre un hueco de categoría en vez de duplicar lo que ya tiene.
Y cuando el propietario quiere que volar se reduzca a un número. Un propietario cuyo objetivo es compensar coste es un buen socio. Uno que quiere implicarse en la operación es la fuente exacta de la presión que despega un vuelo el día que no debía.
La pregunta que cerrar antes de firmar
Quién decide si un vuelo sale. La respuesta tiene que ser usted, por escrito, sin excepción para los viajes del propio dueño.
Un propietario que se reserva el derecho a revocar una decisión meteorológica sobre su propio avión no le ha ofrecido capacidad. Le ha ofrecido el riesgo de certificado del criterio de otro. Los operadores que incorporamos acreditan certificación vigente, seguro y documentación de flota antes de recibir el primer encargo.
Un San José–Tamarindo de 97,1 millas náuticas es el mismo vuelo sea de quien sea el avión, y la decisión pertenece a quien tiene el certificado.
Preguntas frecuentes
¿Qué asume el operador?
El avión en su certificado, programar alrededor del uso de otro, y una relación más parecida a una sociedad que a un suministro.
¿Qué tiene que cerrar el acuerdo?
Prioridad y preaviso del propietario, quién paga qué incluidas las reservas, cómo se reparte el ingreso, y qué pasa a la salida.
¿Por qué no es barata esta capacidad?
La utilización es peor, el coste de programación es real, y el avión puede no ser el que necesitaba.
¿Cuándo funciona bien?
Cuando el propietario vuela poco y de forma previsible, cubre un hueco de categoría, y quiere que volar se reduzca a un número.
¿Qué propietario es un problema?
El que quiere implicarse en la operación. Es la fuente de la presión para despegar un día que no debía.
¿Qué hay que cerrar antes de firmar?
Quién decide si un vuelo sale. Tiene que ser usted, por escrito, sin excepción para los viajes del dueño.
Hablemos
Los operadores que incorporamos acreditan certificación vigente, seguro y documentación de flota antes de recibir el primer encargo.