Toda tarifa de este sitio dice lo mismo: bajo cotización por la aeronave completa, no por pasajero. Esta página explica qué implica eso de verdad, porque es la diferencia que más cambia la decisión de un grupo.
La aritmética, sin adornos
La tarifa no varía con el número de personas. Vuelen dos o vuelen 4–12, el precio del vuelo es el mismo.
Eso tiene una consecuencia que conviene decir sin rodeos: para una o dos personas, un vuelo privado casi nunca compite con la carretera o el vuelo regular. Para seis, la comparación se pone interesante. Para ocho o más en un destino sin alternativa aérea, suele ganar.
No es una escala continua. Hay un punto en el que la cuenta cambia, y ese punto depende de tres cosas: cuántos van, adónde, y qué alternativa real existe.
Y compare bien: no el precio del vuelo contra un billete de línea, sino contra el coste completo de la alternativa para todos los que viajan —billetes, traslado terrestre y una noche extra si la llegada consume un día.
La aeronave concreta se asigna al confirmar, según el número de pasajeros, el equipaje y el campo de destino.
Dónde el grupo cambia más la ecuación
En los destinos sin alternativa. Bahía Drake, Tortuguero, Guanaja: allí la comparación no es contra un vuelo regular sino contra un día entero de carretera y lancha. Multiplicado por ocho personas, ese día tiene un coste real que nadie contabiliza.
En los destinos con alternativa, la cuenta se aprieta. Roatán tiene vuelos regulares directos; Ambergris y Caye Caulker tienen taxi acuático. Un grupo grande hacia esos destinos debería comparar de verdad antes de decidir, y lo decimos en las páginas correspondientes.
El límite real no suele ser el asiento
Aquí está el error más común: contar personas y olvidar lo que llevan.
Un grupo de ocho con equipaje de mano es un problema; un grupo de seis con tablas de surf, equipo de buceo o cañas es otro completamente distinto. La aeronave se asigna por peso y volumen, no solo por plazas.
Y en varios destinos de la red interviene además la pista. Bahía Drake tiene 1.000 metros por 18 de ancho: no limita la aeronave por anchura, y lo que manda antes que cualquier consideración de grupo.
Mande número de pasajeros y descripción del equipaje. La aeronave concreta se asigna al confirmar, según el número de pasajeros, el equipaje y el campo de destino. · Confirmamos número de plazas de la aeronave asignada en la cotización, porque cambia con la fecha y con la operación.
Familias con niños
Dos preguntas que recibimos siempre y que conviene resolver antes de reservar: cómo cuentan los menores en la capacidad y qué sistemas de retención se usan.
No las respondemos aquí sin confirmación operativa: Viajamos con niños con normalidad: indíquenos edades y pesos al cotizar y confirmamos la configuración y las sillas antes de reservar.
Lo que sí podemos anticipar: en un vuelo corto y en aeronave pequeña, un niño ocupa una plaza como cualquier pasajero a efectos de peso. La cuenta de "somos cuatro adultos y dos niños" es de seis, no de cuatro.
Un grupo que no cabe en una aeronave
Ocurre. Y cuando ocurre, dos aeronaves no cuestan lo mismo que una grande: es literalmente el doble del vuelo.
En ese caso conviene revisar si el grupo puede repartirse en dos horarios, si una parte puede ir por tierra, o si el destino admite una aeronave de mayor capacidad. Es una conversación de logística, no de catálogo, y preferimos tenerla antes de cotizar.
Y hay algo más que conviene saber: dos aeronaves no salen ni llegan necesariamente a la vez. Si su grupo tiene que llegar junto, dígalo pronto. Es una condición de planificación, no algo que venga dado.
Preguntas frecuentes
¿El precio es por persona o por avión?
Por la aeronave completa. No varía con el número de pasajeros, así que el coste por cabeza depende de cuántos viajen.
¿A partir de cuántas personas compensa?
Para una o dos casi nunca. Para seis la comparación se pone interesante. Para ocho o más en destinos sin alternativa aérea, suele ganar.
¿Cuál es el límite real, los asientos?
Normalmente no. La aeronave se asigna por peso y volumen. Un grupo de seis con equipo de buceo puede ser más restrictivo que uno de ocho con equipaje de mano.
¿Cómo cuentan los niños?
Viajamos con niños con normalidad: indíquenos edades y pesos al cotizar y confirmamos la configuración y las sillas antes de reservar. A efectos de peso, en aeronave pequeña un niño ocupa plaza como cualquier pasajero.
¿Y si no cabemos todos?
Dos aeronaves cuestan el doble del vuelo, no algo intermedio. Conviene revisar horarios escalonados o mayor capacidad antes de cotizar.
¿Dónde no compensa aunque seamos muchos?
En destinos con buena alternativa: Roatán tiene vuelos regulares directos, y Ambergris y Caye Caulker tienen taxi acuático.