La pregunta que nos llega es «¿me conviene esto o montar mi propia web?». Y está mal planteada, porque los dos canales no compiten: resuelven momentos distintos del mismo problema.
Qué resuelve una web propia
El cliente que ya le conoce. Quien le buscó por nombre, quien le recomendó otro pasajero, quien vuelve. Ahí su web es imbatible: sin comisión, sin intermediario y con su marca.
Y el cliente corporativo recurrente. Una empresa que vuela con usted cada mes no quiere pasar por un tercero, y usted tampoco. Ese cliente vale más que su facturación: es el que sostiene la temporada baja.
Si su web no existe o no permite consultar, está perdiendo ese tráfico. Eso hay que resolverlo al margen de cualquier otra cosa.
Y es más barato de lo que parece: una página que explique qué aeronaves opera, a qué campos entra y cómo pedir una cotización cubre la mayor parte de ese uso. No hace falta un motor de reservas para atender a quien ya decidió llamarle.
Qué resuelve un marketplace
El cliente que no sabe que usted existe. Quien escribe «vuelo privado a Bahía Drake» —83,5 millas náuticas desde San José— no está buscando su nombre. Está buscando resolver un traslado.
Ese cliente llegará a quien aparezca, y aparecer para esa búsqueda es un trabajo continuo que no tiene que ver con volar. Es además un trabajo que no escala con su flota: cuesta lo mismo posicionar una ruta tenga usted un avión o seis.
Por qué la web propia tarda en rendir
No porque sea difícil montarla. Porque posicionar es lento y no se delega a medias.
Una consulta como «cómo llegar a Tortuguero» —53,4 millas náuticas— la responden decenas de páginas. Entrar ahí exige contenido, mantenimiento y meses, y el resultado no se ve el primer trimestre.
Mientras tanto su avión sigue teniendo costes fijos. Ese desfase es el argumento real del marketplace, no la comisión.
La comparación que sí tiene sentido
No es «comisión contra cero comisión». Es coste por reserva conseguida, contando lo que cuesta cada canal de verdad.
Una web propia no tiene comisión pero sí tiene coste: contenido, mantenimiento y, sobre todo, el tiempo de alguien. Si ese alguien es usted, el coste es su hora, que es la más cara de la empresa y la que menos aparece en las cuentas.
Al operador se le paga el vuelo completo a su tarifa habitual: nuestra intermediación no se descuenta de lo que él cobra.
Lo que recomendamos, y no es lo que nos conviene
Monte su web y trabájela. A tres años es el canal más rentable que va a tener, y nosotros no somos un sustituto de tenerla.
Y use el marketplace para lo que su web no alcanza: el cliente nuevo, la ruta que usted no posiciona, el hueco de calendario que aparece con dos días. Un San José–Tamarindo de 97,1 millas náuticas puede venir de cualquiera de los dos sitios.
Un operador que depende de un solo canal está expuesto, y da igual cuál sea ese canal. Nosotros incluidos.
Preguntas frecuentes
¿Marketplace o web propia?
Las dos. Resuelven momentos distintos: la web al cliente que le conoce, el marketplace al que no.
¿Por qué tarda en rendir una web propia?
Porque posicionar es lento. El resultado no se ve el primer trimestre y sus costes fijos siguen corriendo.
¿Qué debo comparar?
Coste por reserva conseguida, no comisión contra cero comisión. Su web también cuesta.
¿Qué me recomiendan?
Montar su web y trabajarla. A tres años es su canal más rentable, y no somos un sustituto.
¿Para qué sirve entonces el marketplace?
Para el cliente nuevo, la ruta que no posiciona y el hueco de calendario de dos días.
¿Necesito un motor de reservas en mi web?
No para empezar. Una página con sus aeronaves, sus campos y cómo pedir cotización cubre la mayor parte.
¿Puedo depender solo de ustedes?
No conviene. Depender de un canal único expone, y eso nos incluye.
Hablemos
Los operadores que incorporamos acreditan certificación vigente, seguro y documentación de flota antes de recibir el primer encargo.